6 de septiembre de 2020

La idea familiar

Palabras Gurú, el nuevo juego de palabras que te enganchará

La idea familiar

Las letras pasan raudas por mi mente que no logra atraparlas ni menos ordenarlas, las ideas dan vueltas sin sentido, tratando de apoderarse de las mejores frases disponibles, ideas acechándose entre ellas, estudiándose unas a otras, ganar la batalla es importante porque la mejor llegará al texto final. Los signos de puntuación observan expectantes los acontecimientos, a la espera de saber a quién acompañarán al podio de fondo blanco. Mi cerebro inquieto busca refugio en los audífonos, y por las amplias ventanas de un podcast de poesía ahora me inundan versos de colores mientras las frases, sin entender nada, van tropezando unas con otras, y con el miedo de convertirse en una maraña de letras sin sentido comienzan a esconderse detrás de los signos de puntuación, que miran impávidos cómo por el campo de batalla mental escurren ríos de tinta que dan cuenta de los pocos caídos en combate. De pronto, desde el umbral del podcast aparece una luz de esperanza cegadora que deja a todos pasmados, petrificados, inconclusos en su afán de hacerse notar. La luz, mientras avanza, lo domina todo, subyuga todas las ideas, todas las palabras, todos los colores, los que, un poco más calmados, empiezan a deambular por entre las frases que miran con afán esa luz, deseando ver qué pasará. Esa luz arroja sus tentáculos sobre las ideas y las va limpiando y enderezando hasta tenerlas alineadas como, según cuenta la leyenda, se formaban los niños en el colegio al tocar la primera campana matinal. Esa luz, esa idea magistral tiene un propósito concreto y lo sabe, mi mente también lo sabe y se deja llevar. Lentamente esa luz va enviando por el camino del teclado una a una las frases, hilando una historia nunca antes leída, intercalando de vez en cuando signos de puntuación, entregando algunos acentos y acicalando una que otra palabra. Por fin el lienzo blanco de la pantalla está casi completo, ya se está escribiendo la historia de cómo la familia comienza una nueva reunión anual.

9 de abril de 2020

Cumpleaños cuadriculado


Hoy es el gran día del ansiado cumpleaños que lleva tiempo anunciándose.

Todo preparado, la ambientación es sencilla, la torta fue un tanto difícil de decidir, pero panqueque de chocolate será furor entre los invitados ¡qué emoción!

Las personas van llegando de a poco, se entregan buenos deseos envueltos en papel invisible mientras se avanza por un pasillo rodeado de ceros y unos, tomando posición en una sala llena de puntos diminutos capaces de iluminarla con millones de colores.

Cada uno aporta con lo suyo a la vieja usanza de un malón, hay vino y ron, whiskey y cerveza, champagne y jugo, hasta café se ve en un rincón.

Hay los que llegan acompañados, ya sea con un grupo de amigos de un raro uniforme blanco, otros con su pareja o incluso con niños, hay los que llegan animados con toda la onda para una fiesta y otros que tímidamente se ocultan en las sombras; está bien, todos son bienvenidos.

El ambiente va tomando una forma extrañamente cuadriculada frente a nuestros ojos y poco a poco comienzan las bromas, las risas estéreo se escuchan desde todos los ángulos, se murmuran recuerdos de los viejos tiempos en que se podía ir tranquilamente a broncearse a la playa, una de las invitadas presenta a su otro yo invisible mientras que otro habla a dúo con su gemelo. De pronto, sin darse cuenta, todos están observando a carcajadas a alguien que primero estaba jugando con fuego y ahora se disfrazó de papa y está bailando en medio de toda la concurrencia.

Llega la hora del brindis de rigor, los buenos deseos destellan en cuadrados de amarillo y verde al tiempo que se hace un intento fallido de la canción de cumpleaños... shit happens.

La reunión llega a su hora final, las despedidas afectuosas y buenos deseos para todos abundan, entretanto los que toman nota de quienes no asistieron tararean una melodía del meme de moda. De camino a la salida se arma un pequeño grupo que comenta los entretelones de la fiesta mientras las luces se desconectan lentamente.


22 de enero de 2020

Superhéroe


Un superhéroe es quién el primer día de trabajo te saluda como si llevaran años trabajando juntos, quién te recibe con los brazos abiertos y una sonrisa que invita a compartir conocimiento, experiencias y que incluso empieza a planificar la primera salida juntos después de la hora.

El ambiente en el que trabaja un superhéroe es una mezcla de armonía, bromas de las buenas y de las mejores, trabajo arduo, compañerismo, buena onda y confianza.

Los superhéroes aportan sus superpoderes y con ello potencian al resto del equipo. Según una última encuesta interna algunos tienen super velocidad, otros son super amigos, los hay super organizadores, los que tienen super piel de bronce o super mini-manos, otros hacen alguna infaltable magia, también están los tímidos que tienen vidas paralelas para proteger su identidad, como también otros que parecen super ratones de biblioteca.

Las fortalezas de cada uno, la superación en conjunto de las debilidades, y acompañado de una buena porción de alegría y amistad, hacen la potencia de este equipo de superhéroes.


1 de septiembre de 2019

La celebración


Las familias tienen distintas costumbres, estilos, integrantes, formas de hacer las cosas, de enfrentarse a la vida y los retos del destino. Lo que hace cualquier familia en un típico día de domingo es compartir un almuerzo, una copa de vino, un puchito, un chiste fome, una demostración de magia, una presentación artística de las niñas, a veces un karaoke que nos deslumbra o que provoca gritos de “quitenle el micrófono”, la buena cueca de unos pocos avezados, una entretenida muestra de baile pascuense, y a veces ganarse un “¿otra vez en la mesa?”.

Están pensando “cierto, eso hace una familia, nuestra familia”, pero no. Nuestra familia hace un poquito más que eso, nuestra familia se preocupa por el otro, el hola por la mañana, un “¿cómo salieron los exámenes?”, el saludo de cumpleaños a personas que están y que no están en el grupo de WhatsApp, incluso a los que forman parte de la ya larga lista de personas que celebramos durante esta reunión.

Nuestra familia lo que hace es recordar a los suyos, vivos y muertos, celebrar lo que hicieron, lo que consiguieron, el esfuerzo, dedicación y pasión que pusieron para salir adelante, apoyar en las enfermedades, sobreponerse a los problemas, y alegrarse al ver que cada uno logra ser alguien en la vida.
Pero, ¿qué es “ser alguien en la vida”? Difícil pregunta, desde mi punto de vista ser alguien en la vida es lograr objetivos, pequeños pero importantes;
es tener el valor para pararse micrófono en mano y contar el mal chiste o cantar el karaoke;
es aprender a tocar guitarra y entregarle unos acordes a quienes están reunidos;
es lograr reunir a la familia año a año;
es tener la capacidad de organizar toda la logística de un día familiar para diez, cincuenta o cien personas;
es regalar a otros tu gusto por el baile;
es ofrecer un brindis a los que están y ser objeto de brindis cuando ya no estás;
es venirte de Curicó con la maleta llena de recuerdos de los que se quedaron y empezar a juntar cariño para los que vendrán detrás de ti;
es lograr dominar el difícil arte de la magia;
es conseguir para tu barrio una plaza o una pasarela;
es saber que uno de los tuyos lo pasó mal durante un tiempo pero tuvo el valor de traer a su nueva pareja;
es respirar hondo y traer pareja por primera vez, sabiendo que podrías ser objeto de burlas o bromas que igual sabes serán con cariño;
es tomar conciencia que para permanecer en el árbol familiar tienes invitarle un copete al encargado del árbol;
es compartir que sacaste tu título, que lograste entrar al instituto o universidad, conseguiste un nuevo trabajo, que al fin saliste del colegio, sabiendo que todos se alegrarán contigo;
es conseguir que la melodía "por una cabeza" provoque recuerdos gratos y sensaciones contradictorias;
es convencer a tus hijos grandes de que vengan a compartir en familia;
es que siendo niña, niño o adolescente logres darte cuenta que se puede lograr la felicidad sin celular caro o ropa de moda;
es conseguir que luego de 39 años de reuniones familiares sigamos diciendo “cuando la tía...”, “cuando tu papá...”, “recuerdo que...”, “se acuerdan cuando...”;
es tomar tu bebé recién nacido, emperifollarlo y traerlo para la presentación en sociedad, sabiendo que recibirá el cariño que ya conoces.

Ser alguien en la vida es ser querida, ser querido, es crecer, es aprender, es lograr metas, una a una, grandes y pequeñas, logros que vas sumando a los de tu círculo más íntimo, y juntos van creciendo, vas sumando cariño. Ser alguien en la vida es tener la confianza para compartir todo eso con otros, es unirte a ellos y poco a poco ver que juntos forman algo tremendo y al mismo tiempo todos forman parte de ti. Pensando eso, de pronto te ves como una hoja dentro de una rama de ese gran árbol familiar que se reúne año a año un día domingo común y corriente para almorzar y celebrarse a sí mismo.


17 de noviembre de 2018

Tarde de asado



Recuerdo que cuando chico mi mayor anhelo para vacaciones era que alcanzara la plata para ir a la playa. En esos tiempos para mi no existía Cachagua, Algarrobo o Reñaca. La playa era la casa en Valparaíso de una tía de mi mamá, una entremedio de los cerros, perdida casi en lo alto, normal, sin lujos, como la mía en la población, pero algo más amplia y con patio grande, y sobretodo con mucho cariño familiar. Recuerdo el desayuno mirando el mar a lo lejos y una sopa exquisita a media tarde.

Ese recuerdo viene ahora, en este asado al que nos invitaron, escuchando las historias de vacaciones de los invitados. En una esquina escucho una voz diciendo que en Suecia al fin pudo visitar Sofo y comprar algunas cositas. Otro menciona el tenso ambiente que aún se vive en Madrid por el conflicto con Cataluña. Alguien recuerda los excepcionales paisajes de Bélgica. Y el dueño de casa sigue argumentando que la exposición de arte en el Louvre sigue siendo la mejor de todas. En otra de las esquinas, un hombre relativamente joven, después de recorrer varios países, sigue pensando que las italianas son las más simpáticas. Una de las muchachas comenta que decidió irse a vivir a Escocia porque el kilt es de lo más sexy. Y en otro rincón se sigue escuchando la importancia en Chile de la educación sexual a las adolescentes pobres porque no pueden pagar un aborto, que en Europa está cubierto en los planes de salud, al menos cierta parte.

Eso es en el sector de adultos, en el sector de niños, con toda la inocencia que eventualmente podría haber, el ambiente no es tan distinto.

La tensión infantil se comenzó a sentir cuando los otros niños -mayores que el mío- comenzaron a jugar con el último juguete tecnológico, de esos que valen 300 lucas. Cuando pidió que se lo prestaran comenzó la lluvia de excusas. Que es peligroso, que no sabes usarlo, que te vas a golpear, que lo vas a romper, que le vas a gastar las baterías. Cuando pienso en acercarme mi hijo ya está refugiado en la seguridad del plato de ramitas, viendo cómo la dueña de casa reprende tibiamente a su hijo por no prestar el famoso juguete.

Mi esposa me mira fijamente y me hace señas para que lo vaya a consolar. Tampoco está contenta con el ambiente. Ya me dijo que no entiende las palabras rebuscadas y menos las que dicen en inglés o francés, por muy bonito que suenen.

Me acerco a mi hijo y le digo que no importa, que cuando lleguemos a la casa podemos jugar con su Spiderman favorito, o jugar las carreras de auto que le gustan, con choques y todo. Me sonríe y sus ojos brillan.

En mi interior se abre el debate ¿qué hago aquí? ¿por qué tenemos que soportar esto? Estas personas viven como reyes, con dos nanas, en una casa donde el comedor es del porte de mi departamento, que viajan donde y cuando quieren porque tienen unos sueldos que alcanzarían para dar de comer a las familias de dos o tres manzanas de mi barrio, con postre incluído.

Pero no puedo hacer un escándalo, es la casa de mi jefe y está rodeado de su familia, nosotros somos simples invitados. Me invitó porque dijo que me dará unas buenas noticias. Seguramente ahora sí que me va a subir el sueldo en las cincuenta lucas que le pedí hace casi dos años. Mejor le doy más ramitas a mi hijo y otro pisco sour a mi señora para que se aguanten un ratito más.

1 de diciembre de 2017

Cuento de despedida Cuarto Medio



Había una vez, hace mucho tiempo, un ángel en el cielo, estaba jugando con otro ángel a la pinta. Eran los mejores amigos, siempre jugaban juntos. Estaban en un parque donde había muchos otros ángeles.
-¿Cuándo iré con mi mamá y papá? -preguntó uno de ellos a otro ángel grande que pasaba por ahí.
-Ya está todo listo, mañana conocerás a tu familia -Le contestó.
-¿Qué es una familia?
-Familia son unas personas que están juntas y se quieren mucho.
-¿Y a mi también me van a querer?
-¡Claro! ¡Si te están esperando!
-¡Yupi! ¿Y cómo sabré quienes son?
-Los reconocerás porque tu mamá es la más bella del mundo, y tu papá es el más fuerte de todos.
Esa noche, al ángel le cuesta quedarse dormido de tanto nervio que tiene, pensando en lo que pasará al día siguiente.
Cuando despierta al otro día y abre los ojos, se encuentra con una mujer que lo tiene en brazos, lo mira con mucho amor. El ángel la mira fijamente a los ojos, y reconoce.
-¡Mamá!
La mamá mira este ángel, que se ha convertido en un bello bebé recién nacido, le da un tremendo besote en su carita.
Luego, el bebé mira al lado y ve un hombre. El hombre sonríe cuando el bebé lo ve.
-¡Papá!
Y el papá toma al bebé y le da un tremendo abrazo muy apretado.
El ángel se ha convertido en bebé y ahora está con su familia.
El bebé crece, aprende primero a sentarse y después a caminar. A veces se cae pero no importa. ¡Caminar es divertido!
También aprende a hablar, conoce muchas palabras nuevas, y las va diciendo a todas las personas que conoce.
Un día, mamá y papá le cuentan al niño que lo van a llevar a un lugar entretenido, se llama “Colegio”.
-¿Qué es un colegio?
-Un colegio es un lugar donde puedes aprender y ver cosas nuevas, y hay otros niños para jugar.
-¿No me va a pasar nada? -Le pregunta el niño algo asustado a papá y mamá.
-Claro que no, en el colegio se pasa bien y hay cosas divertidas.
Al otro día lo llevan al colegio. Es un lugar de muchos colores, y hay muchos niños.
Cuando entra en la sala ve muchos juguetes, es un colegio grande pero tiene mesas y sillas pequeñas para poder sentarse cómodamente.
Al niño le gusta el colegio.
Un día, estaba en el colegio aprendiendo palabras en inglés con la miss, y de repente se abre la puerta, entra una señora que lleva de la mano una niña muy linda que tiene cara de pena.
La niña mira a todos lados, no quiere entrar porque no conoce a esos niños. Le da susto y no quiere que la mamá se vaya.
El niño la mira un momento y luego la reconoce.
¡Es la amiga ángel con que estaba jugando a la pinta!
La niña empieza a mirar a todos lados y de repente lo ve, se le quita la pena, el susto y se empieza a reír.
¡Amigo!
La niña entra y empiezan a jugar juntos. Luego se hace amiga de los otros niños que están en la sala.
Pasa mucho tiempo, van al colegio casi todos los días, aprenden inglés, los planetas, los días de la semana, bailan, dibujan letras y números, hacen muchas actividades con las tías, y aprenden juegos muy divertidos.
Pasa el tiempo y el niño crece, cada día está más grande. Ha aprendido muchas cosas en el colegio, ha ganado muchas amistades, una que otra cicatriz y ya varias aventuras.

Un día mamá y papá hablan con él, le dicen:
-El otro año vas a ir a un colegio mucho mejor, está un poco lejos, pero creemos que será bueno.
-El niño investiga un poco y parece medio raro, en algunas páginas de internet sale que es un experimento con los niños, no quiere cambiarse a un colegio donde lo traten como conejillo de indias, además tiene varios buenos amigos a los que no quiere dejar.
El primer día de colegio cruza el umbral del portón, mitad asustado y mitad a regañadientes mira hacia todos lados, parece un colegio común y corriente.
Poco a poco se dio cuenta que el ambiente era distinto, sus compañeras y compañeros, aunque se veían igual que él, tenían algo distinto, una fuerza, un espíritu, una energía tremenda.
Siguió pasando el tiempo, los que eran compañeros se volvieron amigos, algunos muy buenos; la exigencia de los profesores es muy alta, pero él sabe que tiene el potencial, lo ha demostrado más de una vez destacando con sus notas, tanto individual como el promedio curso.
El ambiente de este nuevo colegio era mucho mejor que los dos o tres donde había estado antes, si bien había frustraciones, cuando sus padres le decían que lo iban a cambiar de colegio él se negaba rotundamente.
El tiempo no se detuvo, finalizó el año escolar y comenzó uno nuevo. El primer día, estaban todos en el patio conversando y poniéndose al día de lo ocurrido durante las vacaciones. Extrañamente, le gustaba volver a estar en el colegio. Sonó el timbre y entraron a sus salas. Una vez se hubieron sentado, el profesor inició la clase con una bienvenida al nuevo año. Estaban en eso cuando golpean la puerta, el profesor hace la señal a través de la ventana para que pase, se abre la puerta y una niña con cara de asustada se asoma tímidamente, todos se voltean, la niña se pone colorada a más no poder y avanza lentamente hacia un asiento desocupado al lado de un niño, quién disimuladamente le da un codazo, ella se voltea ¡Es su amigo de infancia! ¡Otra vez se encuentran!
Su esfuerzo y el de su curso, sumado al apoyo incondicional de sus profesores, sobretodo el profesor jefe, dieron fruto: empezaron a hacerse famosos, a salir en las noticias, no por quemar el colegio o poner barricadas, sino por tener buenos puntajes en las pruebas SIMCE año tras año, incluso en la odiada PSU. Comenzaron a medirse cara a cara con los “emblemáticos”, incluso superándolos en más de una oportunidad.
Ya en medio de la adolescencia su espíritu rebelde comenzó a aparecer, algo no anda bien en el sistema, hay que mejorar y no sólo en lo académico, hay que ser mejores personas, comenzó a exigir excelencia, pero la de verdad, no la de eslogan para tomarse el colegio. Su mamá y papá lo miraban con cierto recelo, siempre quisieron lo mejor para él, que fuera mejor que ellos, él junto a su amiga y demás compañeros, sin darse cuenta, lo estaban consiguiendo, comenzaron, de cierta forma, a impartir clases de convivencia, trabajo duro, amistad, respeto, honestidad y justicia a algunos profesores y directivos del colegio, e incluso en alguna oportunidad a sus propios padres.
Su vida cambia cuando comienza a pololear con su amiga de la infancia. Se conocen hace tanto tiempo que fue algo natural, se llevan excelente y tienen ideales similares y, si bien saben que podría no durar eternamente, lucharán por ello.
Su espíritu rebelde le dio la energía y ganas, junto a su polola y demás compañeros y amigos, para organizar el mejor café literario de la década; organizar en diez días la mejor fiesta de despedida para cuarto medio que se hubiera visto nunca; y así subió, junto a sus amigos, la vara en todas y cada una de las actividades en que participó. ¡Si hasta estuvieron entre los top 10 nacional cuando se pusieron de acuerdo para contestar mal el SIMCE!

Le plantearon nuevos desafíos, los profesores y sus padres empezaron a hablar de estudiar una carrera. Comienza a pensar y tiene algunas ideas, algunos de sus compañeros ya lo tienen decidido hace tiempo; él va a algunos seminarios y charlas pero nada le convence. ¿Derecho? ¿rockero? ¿medicina? ¿pintura? ¿empresario? ¿artista callejero? ¿Universidad tradicional? ¿instituto? ¿una privada? ¿aprender de Youtube? ¿algo que me guste o algo sólo para que me dejen de presionar? ¿lo mismo que su polola para estar con ella? Muchas preguntas sin respuesta. Solamente está seguro de dos cosas, con todo lo contradictorias que puedan parecer: la primera es que pondrá todo su esfuerzo y será el mejor, aunque sea barriendo calles; y la segunda, contrario a lo que dice todo el mundo, es que el fracaso sí es una opción, porque significa una lección de la que aprenderá y se levantará, tal como lo ha hecho hasta ahora.
Pasan los meses, el año finaliza, el ciclo finaliza, su vida escolar finaliza. Lo que llaman vida de adulto está a la vuelta de la esquina.
Papá y mamá lo miran orgullosos recibiendo su certificado, su amado ángel ha crecido.

Y vivirá feliz para siempre.

Y colorín colorado, este cuento no se ha acabado.


28 de octubre de 2017

¿Dos historias o dos verdades?


¿Dos historias o dos verdades?

Tu padre se alegró de que nacieras niño
creciste jugando a la pelota y a los autitos
Tu madre sabía que la plata era un problema
la diversión mas barata era la plaza de juegos
Fuiste el popular del colegio
molestabas al gordo, al feo y al marica
En realidad nunca tuviste muchos amigos
siempre terminabas solitario en un rincón
Disfrutabas estar sucio y sudado
practicando deportes extremos
Tu pieza estaba llena de posters de Madonna
pero delante de tus amigos nunca cantabas sus canciones
De mayor probaste las drogas
todos lo hacían en las fiestas
Comenzaste a consumir para escapar de tus problemas
pero te hiciste adicto
Hasta que te invitaron a esa maldita fiesta
donde el centro de atención era la heroína
Llegaste a ese lugar y a la media hora querías irte
pero la pastilla que pusieron en tu trago no te lo permitió
Ahora te arrepientes de todo
las paredes y barrotes ayudan a reflexionar
¿Es más terrible estar encerrado aquí en una celda
o estarlo en tu propio cuerpo?
Estás privado de tu libertad
pero siempre estuviste privado de ser quien eres
Ahora piensas que desde niño te sentías diferente
no te gustaban las mismas cosas que a los otros niños
Esto está mal, no te pueden gustar los hombres
Tu padre te mata si se entera
Te das cuenta de que aquí hay más como tú
es común al estar tanto tiempo encerrados
Aunque reconoces que en la ducha
mirabas a tus compañeros
Tienes que ser fuerte no debes dejar
que te descubran, o acabarás muerto
Salir del closet en este ambiente
y con tu facha podría ser fatal
Te haces el valiente frente a todos
comienzas a golpear a los que se acercan
Sin embargo al moreno que hace rato te mira,
le haces ojitos y ahora se acerca
La voz te sale mas grave
y tu caminar muestra poder
El moreno no reacciona como pensabas,
ves el brillo de un cuchillo hechizo
Hay un hombre que te mira hace rato
quieres mostrarle que no es lo que piensa
Cuando está frente a ti levanta su mano
lo miras a los ojos sin pestañear
sin darte cuenta sientes un dolor
entonces tu estómago se encoge
La sangre brota
un calor te recorre
caes de rodillas
miras la herida
miras al cielo
tus ojos se cierran
tu cuerpo comienza a caer
ya no sientes dolor
todo da vueltas
la sangre inunda el lugar
recuerdas los cuadros de Madonna
y los deportes extremos
y sientes sueño

y queda el vacío


* Escrito en conjunto con mi hija Valentina