EsCKrituras

11 junio 2022

Tía Ester


Tía Ester

Con carácter cariñoso y fuertes convicciones armaste tu vida de a poco, visitaste o acompañaste a los que estuvieron enfermos, preguntaste por nosotros cuando estábamos y cuando no. Trabajaste incansablemente en tus costuras para estar entretenida, para cumplir con tus pedidos responsablemente, para mantenerte activa, para darte tus gustitos y pasear y recorrer lugares con alegría y entusiasmo de niña.

Desde siempre quisiste cumplir con el deseo de la abuelita Elvira, tu madre, de tenernos a todos recordándola en la celebración familiar, empezando y manteniendo una tradición que lleva ya casi 42 años.

Nos abriste las puertas de tu casa y nos recibiste cuando nosotros éramos chicos y tú eras grande. Luego, con el paso de los años nos recibiste cuando nosotros éramos grandes y tú eras la chica, pero chica sólo de estatura, porque tu corazón es una de las cosas más grandes que tenemos en la familia.

Junto con el tío Adolfo arreglaste la casa para ti, para tener una casa bonita y acogedora, aunque todos sabemos que también lo hiciste pensando en la mejor manera de recibirnos año a año.

Aunque tuviste hijos biológicos nos recibiste y encariñaste como tales cuando llenamos tu casa una vez al año, solos y acompañados, con pelo largo y corto, con hijos y sin ellos; como fuera, con la tía Chavela a tu lado, siempre nos esperaste con un rico plato de comida sazonado con el cariño y alegría que te caracteriza. Y siempre más de alguno se iba con alguna sorpresa o regalito que tenías preparado.

Muchos familiares y algunas amistades se sumaron a la lista de personas que recordamos, esperamos honrar tu legado ahora que pasas a formar parte de esa enorme lista.

Tía, llegó tu hora de descansar, de ser atendida como reina en la gran mesa de celebración junto a quienes partieron antes que ti.

Eres la tía de toda la familia, gracias por eso.

06 septiembre 2020

La idea familiar

La idea familiar

Las letras pasan raudas por mi mente que no logra atraparlas ni menos ordenarlas, las ideas dan vueltas sin sentido, tratando de apoderarse de las mejores frases disponibles, ideas acechándose entre ellas, estudiándose unas a otras, ganar la batalla es importante porque la mejor llegará al texto final. Los signos de puntuación observan expectantes los acontecimientos, a la espera de saber a quién acompañarán al podio de fondo blanco. Mi cerebro inquieto busca refugio en los audífonos, y por las amplias ventanas de un podcast de poesía ahora me inundan versos de colores mientras las frases, sin entender nada, van tropezando unas con otras, y con el miedo de convertirse en una maraña de letras sin sentido comienzan a esconderse detrás de los signos de puntuación, que miran impávidos cómo por el campo de batalla mental escurren ríos de tinta que dan cuenta de los pocos caídos en combate. De pronto, desde el umbral del podcast aparece una luz de esperanza cegadora que deja a todos pasmados, petrificados, inconclusos en su afán de hacerse notar. La luz, mientras avanza, lo domina todo, subyuga todas las ideas, todas las palabras, todos los colores, los que, un poco más calmados, empiezan a deambular por entre las frases que miran con afán esa luz, deseando ver qué pasará. Esa luz arroja sus tentáculos sobre las ideas y las va limpiando y enderezando hasta tenerlas alineadas como, según cuenta la leyenda, se formaban los niños en el colegio al tocar la primera campana matinal. Esa luz, esa idea magistral tiene un propósito concreto y lo sabe, mi mente también lo sabe y se deja llevar. Lentamente esa luz va enviando por el camino del teclado una a una las frases, hilando una historia nunca antes leída, intercalando de vez en cuando signos de puntuación, entregando algunos acentos y acicalando una que otra palabra. Por fin el lienzo blanco de la pantalla está casi completo, ya se está escribiendo la historia de cómo la familia comienza una nueva reunión anual.

09 abril 2020

Cumpleaños cuadriculado


Hoy es el gran día del ansiado cumpleaños que lleva tiempo anunciándose.

Todo preparado, la ambientación es sencilla, la torta fue un tanto difícil de decidir, pero panqueque de chocolate será furor entre los invitados ¡qué emoción!

Las personas van llegando de a poco, se entregan buenos deseos envueltos en papel invisible mientras se avanza por un pasillo rodeado de ceros y unos, tomando posición en una sala llena de puntos diminutos capaces de iluminarla con millones de colores.

Cada uno aporta con lo suyo a la vieja usanza de un malón, hay vino y ron, whiskey y cerveza, champagne y jugo, hasta café se ve en un rincón.

Hay los que llegan acompañados, ya sea con un grupo de amigos de un raro uniforme blanco, otros con su pareja o incluso con niños, hay los que llegan animados con toda la onda para una fiesta y otros que tímidamente se ocultan en las sombras; está bien, todos son bienvenidos.

El ambiente va tomando una forma extrañamente cuadriculada frente a nuestros ojos y poco a poco comienzan las bromas, las risas estéreo se escuchan desde todos los ángulos, se murmuran recuerdos de los viejos tiempos en que se podía ir tranquilamente a broncearse a la playa, una de las invitadas presenta a su otro yo invisible mientras que otro habla a dúo con su gemelo. De pronto, sin darse cuenta, todos están observando a carcajadas a alguien que primero estaba jugando con fuego y ahora se disfrazó de papa y está bailando en medio de toda la concurrencia.

Llega la hora del brindis de rigor, los buenos deseos destellan en cuadrados de amarillo y verde al tiempo que se hace un intento fallido de la canción de cumpleaños... shit happens.

La reunión llega a su hora final, las despedidas afectuosas y buenos deseos para todos abundan, entretanto los que toman nota de quienes no asistieron tararean una melodía del meme de moda. De camino a la salida se arma un pequeño grupo que comenta los entretelones de la fiesta mientras las luces se desconectan lentamente.


22 enero 2020

Superhéroe


Un superhéroe es quién el primer día de trabajo te saluda como si llevaran años trabajando juntos, quién te recibe con los brazos abiertos y una sonrisa que invita a compartir conocimiento, experiencias y que incluso empieza a planificar la primera salida juntos después de la hora.

El ambiente en el que trabaja un superhéroe es una mezcla de armonía, bromas de las buenas y de las mejores, trabajo arduo, compañerismo, buena onda y confianza.

Los superhéroes aportan sus superpoderes y con ello potencian al resto del equipo. Según una última encuesta interna algunos tienen super velocidad, otros son super amigos, los hay super organizadores, los que tienen super piel de bronce o super mini-manos, otros hacen alguna infaltable magia, también están los tímidos que tienen vidas paralelas para proteger su identidad, como también otros que parecen super ratones de biblioteca.

Las fortalezas de cada uno, la superación en conjunto de las debilidades, y acompañado de una buena porción de alegría y amistad, hacen la potencia de este equipo de superhéroes.


01 septiembre 2019

La celebración


Las familias tienen distintas costumbres, estilos, integrantes, formas de hacer las cosas, de enfrentarse a la vida y los retos del destino. Lo que hace cualquier familia en un típico día de domingo es compartir un almuerzo, una copa de vino, un puchito, un chiste fome, una demostración de magia, una presentación artística de las niñas, a veces un karaoke que nos deslumbra o que provoca gritos de “quitenle el micrófono”, la buena cueca de unos pocos avezados, una entretenida muestra de baile pascuense, y a veces ganarse un “¿otra vez en la mesa?”.

Están pensando “cierto, eso hace una familia, nuestra familia”, pero no. Nuestra familia hace un poquito más que eso, nuestra familia se preocupa por el otro, el hola por la mañana, un “¿cómo salieron los exámenes?”, el saludo de cumpleaños a personas que están y que no están en el grupo de WhatsApp, incluso a los que forman parte de la ya larga lista de personas que celebramos durante esta reunión.

Nuestra familia lo que hace es recordar a los suyos, vivos y muertos, celebrar lo que hicieron, lo que consiguieron, el esfuerzo, dedicación y pasión que pusieron para salir adelante, apoyar en las enfermedades, sobreponerse a los problemas, y alegrarse al ver que cada uno logra ser alguien en la vida.
Pero, ¿qué es “ser alguien en la vida”? Difícil pregunta, desde mi punto de vista ser alguien en la vida es lograr objetivos, pequeños pero importantes;
es tener el valor para pararse micrófono en mano y contar el mal chiste o cantar el karaoke;
es aprender a tocar guitarra y entregarle unos acordes a quienes están reunidos;
es lograr reunir a la familia año a año;
es tener la capacidad de organizar toda la logística de un día familiar para diez, cincuenta o cien personas;
es regalar a otros tu gusto por el baile;
es ofrecer un brindis a los que están y ser objeto de brindis cuando ya no estás;
es venirte de Curicó con la maleta llena de recuerdos de los que se quedaron y empezar a juntar cariño para los que vendrán detrás de ti;
es lograr dominar el difícil arte de la magia;
es conseguir para tu barrio una plaza o una pasarela;
es saber que uno de los tuyos lo pasó mal durante un tiempo pero tuvo el valor de traer a su nueva pareja;
es respirar hondo y traer pareja por primera vez, sabiendo que podrías ser objeto de burlas o bromas que igual sabes serán con cariño;
es tomar conciencia que para permanecer en el árbol familiar tienes invitarle un copete al encargado del árbol;
es compartir que sacaste tu título, que lograste entrar al instituto o universidad, conseguiste un nuevo trabajo, que al fin saliste del colegio, sabiendo que todos se alegrarán contigo;
es conseguir que la melodía "por una cabeza" provoque recuerdos gratos y sensaciones contradictorias;
es convencer a tus hijos grandes de que vengan a compartir en familia;
es que siendo niña, niño o adolescente logres darte cuenta que se puede lograr la felicidad sin celular caro o ropa de moda;
es conseguir que luego de 39 años de reuniones familiares sigamos diciendo “cuando la tía...”, “cuando tu papá...”, “recuerdo que...”, “se acuerdan cuando...”;
es tomar tu bebé recién nacido, emperifollarlo y traerlo para la presentación en sociedad, sabiendo que recibirá el cariño que ya conoces.

Ser alguien en la vida es ser querida, ser querido, es crecer, es aprender, es lograr metas, una a una, grandes y pequeñas, logros que vas sumando a los de tu círculo más íntimo, y juntos van creciendo, vas sumando cariño. Ser alguien en la vida es tener la confianza para compartir todo eso con otros, es unirte a ellos y poco a poco ver que juntos forman algo tremendo y al mismo tiempo todos forman parte de ti. Pensando eso, de pronto te ves como una hoja dentro de una rama de ese gran árbol familiar que se reúne año a año un día domingo común y corriente para almorzar y celebrarse a sí mismo.