9 de octubre de 2014

Anoche te vi

Te veo cruzar la calle con el pelo jugando al viento, de tu cuello salta un pañuelo que cae lentamente al vacío. Al momento de agacharme a recogerlo veo que tu sombra gira hacia mi, al levantar la vista nuestros ojos sonríen cuando se encuentran.

En tu casa la tarde es agradable hasta que llega él y te hace temblar, ya no están juntos pero él parece no recordarlo. Sin mediar palabra se va. Te abrazo intentando hacer desaparecer el miedo de tus ojos.

Como todo fue un sueño estoy esperando dormir, para poderte abrazar nuevamente.


* Relato Anoche soñé contigo adaptado para Santiago en 100 palabras.

8 de octubre de 2014

Anoche soñé contigo

Es de día y la tarde está fresca cuando te veo cruzar la calle, caminas agitando tu abrigo largo y delgado, se te cae un pañuelo, me acerco, lo recojo y te llamo para entregártelo, das vuelta y me agradeces con una sonrisa, empezamos a conversar y me invitas a tu casa de la cual estamos a unos cuantos metros.

Dentro está una mujer que me presentas como una gran amiga. La tarde sin panoramas se transforma en una agradable y distendida conversación.

Entre las bromas y risas noto que estás nerviosa, en tus alegres ojos asoma cierto miedo cuando miras a la puerta, tu amiga se da cuenta pero también calla.

Luego de un par de horas entra un hombre, no golpea la puerta por lo que asumo tiene llaves, no alcanzo a esperar las presentaciones de rigor cuando veo que se pone completamente furioso cuando mira hacia donde estoy, en sus ojos parecieran asomar llamaradas de celos, veo un miedo controlado en tu amiga, lo conoce, pienso. Luego me mira intensamente, puedo sentir el calor de su mirada fulminante, luego fija su mirada en ti y veo que estás temblando, es pánico. Los diez segundos que transcurren parecen horas.

Se va sin decir palabras. Intento disculparme por ser el causante del mal rato, repaso cada segundo de mi visita y no veo motivo aparente, pero claro, él no estaba presente, me contestas que ya no están juntos pero que eso a él parece no importarle, sigues temblando, comienzo a acunarte en mis brazos para darte la calma que tanto necesitas. Mientras las preguntas vuelan por mi mente ¿por qué no cambias la chapa de la puerta? ¿qué derecho tiene de asustarte de esa manera? ¿qué te ha hecho para temerle como un niño teme a lo que pueda encontrar bajo la cama?

Mientras intento decidir si formular alguna de esas preguntas me despierto.

Ahora me pregunto el porqué soñé contigo, y sobretodo por qué esa trama novelesca. Es de noche otra vez y sigo recordando claramente el sueño, te recuerdo sonriendo y luego temblando de pánico.

Hace meses que no despertaba recordando un sueño y ahora de pronto apareces tu ¿volverás esta noche con tus miedos?