30 de junio de 2014

Despedida

El sol está en su cenit, en el mejor momento de su vida, fuerte, cálido, imponente, está en el apogeo de su vida, sin embargo no puede dejar de pensar en el futuro y comienza a avanzar lentamente hacia el ocaso. La luna lo mira desde lejos, suspira, se da cuenta que su amado se aleja más y más, lo llama insistentemente, el sol avanza inexorable hacia su destino. A medida que se aleja comienza a oscurecer, la luna grita su nombre, pero el sol no da marcha atrás. La luna intenta llamar su atención cambiando su forma, mostrando unas suaves curvas, incluso a ratos toma un suave color rojizo, sin embargo el sol sigue su camino. La luna llora, sus lágrimas caen al mar y suben las mareas. El sol no se puede detener, su destino está escrito, lentamente baja hacia el horizonte, poco a poco cambia su amarillo intenso y abrasador para comenzar su despedida con unos tonos rojizos, sabe que su destino es otro y no lo puede cambiar, no lo quiere cambiar, debe acompañar otros despertares, debe llevar el amanecer a otros destinos.

23 de junio de 2014

Alma

Soledad abrumadora, aunque rodeado de amigos, familiares, compañeros, conocidos y desconocidos, siente la soledad que lo inunda, el vacío es inmenso, tanto como el vasto cielo nocturno donde, aún con sus millones de estrellas, es un vacío infinito, como su alma.
Le preguntan ¿cómo estás? y la respuesta sin pensarla sale de su boca: bien. Nadie cuestiona, nadie ve el vacío en sus ojos, nadie ve la soledad de su alma.

Parado en el balcón mira hacia la calle, las luces dan cuenta del movimiento de los autos, las calles iluminadas son testigo de la ciudad viva, el movimiento no cesa. Desde la lejanía esas millones de luces en el firmamento son testigos del movimiento del mundo y sus habitantes, todos los seres representan sus papeles en la historia de la vida, excepto uno, un ser, un cuerpo lleno de un alma vacía, un alma en soledad.

Su alma grita en silencio, un sonido sordo y melancólico, un sonido que sólo su alma escucha, un gemido, un susurro, un suspiro, una última exhalación.

Ahora el vacío es mayor en el firmamento, y una nueva alma brilla en él.

18 de junio de 2014